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Hablemos del buen uso de los antibióticos

19/11/2015
IK4-CIDETEC y Biodonostia organizan un evento sobre las consecuencias del uso inadecuado y el abuso en el consumo de los antibióticos

Con motivo de la celebración del día Europeo para el uso prudente de los antibióticos, el Centro Tecnológico IK4-CIDETEC y el Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia organizaron el pasado 18 de noviembre, el evento “¡Hablemos del buen uso de los antibióticos!”, que pretendió sensibilizar a los ciudadanos sobre las consecuencias del uso inadecuado y el abuso en el consumo de los antibióticos, y dar a conocer al público los avances científicos en este ámbito de la mano de la nanotecnología.

 

¿Qué es la resistencia a los antibióticos? ¿Cómo se utilizan los antibióticos de forma responsable? ¿Qué esfuerzos se están haciendo en investigación para desarrollar nuevos antibióticos o alternativas a estos? Y… ¿Qué tiene que ver la nanotecnología con todo esto? A estas preguntas se intentó contestar de forma sencilla en el Espacio Keler de San Sebastián a través de dos ponencias científicas y de la interacción con el público en un ambiente distendido y cercano.

 

Este evento organizado por el Centro Tecnológico IK4-CIDETEC y el Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia coincidía con el día Europeo para el uso prudente de los antibióticos que es una iniciativa europea de salud pública anual. Su objetivo es sensibilizar sobre la amenaza que  la resistencia de las bacterias a los antibióticos supone para la salud pública, y fomentar el uso prudente de los mismos. Algo, en lo que la concienciación ciudadana puede beneficiar de forma sustancial.

 

El evento contó con una primera intervención de la médico Maialen Ibarguren, especialista de la OSI Donostialdea e investigadora del IIS Biodonostia. La doctora Ibarguren habló de la resistencia a los antibióticos, de cómo algunas bacterias son resistentes por naturaleza a determinados antibióticos pero que en muchos casos se trata de una resistencia adquirida. Las bacterias resistentes sobreviven en presencia del antibiótico y siguen multiplicándose, evitando la curación de la enfermedad. Uno de los factores que más influyen en la aparición de bacterias resistentes es el uso de antibióticos demasiado “potentes” (es decir antibióticos útiles para tratar un tipo de bacteria en concreto pero también para otras muchas más), para tratar infecciones causadas por bacterias que se eliminarían bien con antibióticos más “sencillos”; es decir que a menudo “matamos moscas a cañonazos”. Es necesario un uso prudente de los antibióticos, lo que significa utilizar antibióticos sólo cuando existe una infección bacteriana y hacerlo con el antibiótico adecuado, la dosis precisa y no alargando el tratamiento de forma innecesaria. Diferentes estudios nacionales e internacionales cifran entre un 30-50% la proporción de prescripción de antibióticos que puede ser mejorada; los datos referidos a la CAPV arrojan cifras similares.

 

Por otra parte, el investigador Marco Marradi presentó el proyecto europeo 'PneumoNP' (http://www.pneumonp.eu/) liderado por IK4-CIDETEC, y que intenta atajar este problema desarrollando para ello nuevos sistemas diagnósticos y nuevos fármacos, empleando a su vez herramientas como la nanotecnología que mejoren la eficacia y reduzcan los efectos secundarios de los fármacos.  Tal y como explicó el investigador, un ejemplo de aplicación de la nanotecnología es el del Nanodiagnóstico, que pretende desarrollar sistemas de análisis y de imagen basados en nanotecnología para detectar una enfermedad en los estadios más tempranos posibles tanto in vivo (nanopartículas que puedan penetrar en el cuerpo e identificar la presencia de un patógeno o de células cancerígenas) como in vitro (biosensores basados en nanodispositivos). En Nanoterapia, se persigue dirigir selectivamente nanosistemas a células o tejidos afectados para transportar y liberar medicamentos y conseguir un tratamiento más efectivo, minimizando los efectos secundarios. También, la utilización de nanopartículas puede mejorar la eficacia de los fármacos incrementando su solubilidad en agua y su estabilidad en el cuerpo protegiéndolos de su degradación tanto física como química, así como aumentar su tiempo de residencia en el cuerpo evitando una rápida excreción y penetrar más fácilmente en las áreas infectadas.

 

En conclusión, utilizar con prudencia los antibióticos es un deber de todos: puede ayudar a detener el desarrollo de bacterias resistentes y conseguir que los antibióticos mantengan su eficacia para las generaciones venideras. Hacer uso de la nanotecnología para explorar nuevas formas de tratamiento es un reto que los investigadores tienen que asumir, ya que hoy en día la nanomedicina es uno de los campos emergentes más importantes dentro de la investigación médica.


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